Rahab, una mujer que escogió el mejor de los caminos


En la Biblia podemos encontrar historias realmente fascinantes de mujeres que con su forma de actuar nos enseñan… Ya hemos hablado de Ana la madre de Samuel y hoy te quiero presentar a una mujer que escogió el mejor de los caminos… seguir a Dios, por  su fe fue escogida y aún se habla de ella... 

Es digna de admirar, porque si de hablar de una mujer sabia se trata, entonces ella debe estar en la lista. 

No pasó desapercibida, pues su historia de fe está plasmada con un propósito especial en la Palabra de Dios.

En el libro de Josué Capítulo 2, se registra esta historia; se trata de Rahab.

En tiempos en los que el pueblo de Israel se preparaba para su primera conquista después de los 40 años en el desierto, Josué envía dos hombres a espiar la tierra de Jericó.

Los rumores de que el Dios les iba a entregar esa tierra a su pueblo ya se había expandido y Rahab, la cual era una ramera, lo sabía.

Esta prostituta había escuchado los planes que Dios tenía con su amado pueblo y estoy segura que ella al enterarse no olvido el rumor, más bien en su corazón sintió la necesidad de saber mas... ella había escuchado hablar de ese Dios Todopoderoso y de sus maravillas, de cómo El había sacado a Su pueblo de Egipto.

Ella no imaginaba que se encontraba en los planes de Dios: 

“…y entraron en casa de una ramera que se llamaba Rahab, y posaron allí. Y fue dado aviso al rey de Jericó, diciendo: He aquí que hombres de los hijos de Israel han venido aquí esta noche para espiar la tierra. Entonces el rey de Jericó envió a decir a Rahab: Saca a los hombres que han venido a ti, y han entrado a tu casa; porque han venido para espiar toda la tierra. Pero la mujer había tomado a los dos hombres y los había escondido; y dijo: Es verdad que unos hombres vinieron a mí, pero no supe de dónde eran. Y cuando se iba a cerrar la puerta, siendo ya oscuro, esos hombres se salieron, y no sé a dónde han ido; seguidlos aprisa, y los alcanzaréis. Más ella los había hecho subir al terrado, y los había escondido entre los manojos de lino que tenía puestos en el terrado. 
Vs. 1b al 6

Así es que el plan de estos dos hombres al explorar la tierra era entrar a la casa de una prostituta a pasar la noche. Imagino a Rahab dispuesta a ocultarlos, pues ella sabía quiénes eran y a que habían venido. Como una mujer sabía que  anhelaba salvar a su familia, actuó en beneficio para lograr su objetivo.

Al enterarse el Rey de que esos hombres estaban allí, envió por ellos y Rahab suponiéndolo ya había actuado... escondió a los hombres y engaño a los guardias del rey. 

Rahab rápidamente fue a los hombres y les hizo jurar que asimismo como ella había hecho misericordia con ellos al esconderlos, asimismo ellos harían con ella y su familia, salvando todas sus pertenencias y librándoles de la muerte. Y lo cumplieron.

“…Antes que ellos se durmiesen, ella subió al terrado, y les dijo: Sé que Jehová os ha dado esta tierra; porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y todos los moradores del país ya han desmayado por causa de vosotros. Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y lo que habéis hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a Sehón y a Og, a los cuales habéis destruido. Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra. Os ruego pues, ahora, que me juréis por Jehová, que como he hecho misericordia con vosotros, así la haréis vosotros con la casa de mi padre, de lo cual me daréis una señal segura; y que salvaréis la vida a mi padre y a mi madre, a mis hermanos y hermanas, y a todo lo que es suyo; y que libraréis nuestras vidas de la muerte.
Vs. 8 al 13

En el capítulo 6 versículo 25, podemos ver que Rahab es salvada junto a su familia y todo lo que ella tenía, porque escondió a los mensajeros que Josué envió para reconocer a Jericó.

Rahab dejó atrás su vida de pecado, reconociendo el poder y la grandeza de Dios sobre su vida... ya no mas pecar... había encontrado el Salvador de su alma y su familia!


Su fe en Dios fue grande y por eso escogió el mejor de los caminos... el camino de la vida y la salvación; ella y su familia decidieron servir a Dios por el resto de sus días.

Ella fue una mujer con mucho valor y justificada por su fe. Fue tan grande su acción que en el evangelio de Mateo capítulo 1 nos encontramos con una Rahab que forma parte de la genealogía del mesías el Hijo de Dios, Jesucristo.

En Cristo,
Yissell


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