Mi satisfacción!


“Oh Dios, tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua.”
 Salmos 63:1

Todas nosotras necesitamos a Dios! El mundo nos vende la idea de que somos auto suficientes y nos debemos a nosotras mismas. Es un engaño!

Nuestra necesidad de Dios se hace evidente en todo lo que hacemos. En nuestras relaciones con los demás, en las cosas en las cuales buscamos entretenimiento, en lo que queremos llenar nuestros vacíos existenciales, en lo que buscamos refugio… Todo esto nos habla de nuestra necesidad de Dios, nuestro creador y dador de vida.

Andamos buscando en las personas y en las cosas materiales, algo “especial” que ellas no pueden darnos. Y es que solo Dios puede proveernos lo que necesitamos para estar bien. Solo Él puede llenar cualquier vacío.

Dios llena todo, Él es suficiente, es altamente necesario en nuestras vidas para poder desempeñar nuestros roles y que nos sintamos satisfechas.

El salmista David escribió en el salmo 63 que Dios es la satisfacción del alma, él estaba en un desierto y allí contempló el amor inagotable de Dios y su poder, siendo Él su satisfacción "mas que un suculento banquete" (NTV)




En Cristo,
Yicell