Un amor bondadoso! {Descubriendo el amor de Dios} [Devocional]

Devocional, bondad de Dios, Jesús, Biblia, Amor de Dios

"...porque Él hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos".
Mateo 5:45

La bondad es una de las más hermosas cualidades de nuestro Dios, la Biblia nos muestra su bondad de principio a fin. Dios posee un corazón bondadoso, así que en esencia y por naturaleza Dios es perfectamente bueno.

Dios es bueno en todo y con todos nosotros. Su amor bondadoso por su creación nos provee de cosas hermosas y maravillosas. El Salmo 145:9 nos dice,

"El Señor es bueno para con todos, y su compasión, sobre todas sus obras".  

Dios nos muestra su gran amor a través de su bondad verdadera. Siendo nosotros inmerecedores de esa bondad por ser malos, hay un Dios que nos provee de cosas buenas todo el tiempo. 

Su misericordia nos guarda y protege y no nos da el castigo que merecemos por ser pecadores, infieles y llenos de maldad.

Sin embargo, por su bondad Dios nos da su bondad! y nos enseña a ser bondadosos, por eso las cosas buenas que podamos hacer no vienen de nosotros, sino de Dios.

“Toda buena dádiva y todo don perfecto vienen de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación. "
Santiago 1:17

Es importante que estemos seguros de ese amor, pues por su bondad somos por siempre bendecidos. Dios no cambia y no puede negarse a sí mismo, por lo que en Él podemos estar confiados de sus planes que son buenos y perfectos. 

Siempre Dios nos será de bien, Él siempre nos guiará a lo bueno. 

Por su bondad Dios se regocija de su creación, como un padre goza de sus hijos amados: 

* Su bondad nos consuela como un padre que ama
* Su bondad nos da seguridad y cuidado
* Su bondad nos provee lo que necesitamos diariamente
* Su bondad nos calma y nos anima

Dios nos ha amado tanto, que por su bondad nos proveyó salvación a través de Jesús!

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque 
no le conoció a él”. 
1 Juan 3:1.

En Cristo,
Yissell