Sobre la insatisfacción…

Insatisfacción, satisfacción, Dios, depender de Dios, provisión, Salmo 23

El Señor es mi pastor, nada me falta!
Salmo 23:1

Sentirse insatisfecha porque lo que hemos conseguido o lo que tenemos no nos satisface y no cumple nuestras expectativas nos puede pasar en cualquier momento pues es un sentimiento normal del ser humano. Pero puede tornarse peligroso si por todo lo que nos rodea nos sentimos así y nos acostumbramos a estar así.

Por eso es importante que identifiquemos cuando estamos insatisfechas y lo que puede estarlo causando: nuestro empleo, nuestro esposo, o algún rol que estemos desempeñando que pareciera que no está dando buenos resultados.

Al estar conscientes de que estamos insatisfechas, podemos actuar y realizar los cambios necesarios que nos ayuden a sentirnos diferentes. 

Primero, revisa tu interior, tal vez estés teniendo expectativas muy altas o estas desviando tu mirada de Dios.

Yo cuando creo sentirme insatisfecha por algo, pienso en la provisión de Dios en ese momento para mi vida, aunque no sea como yo me esperaba, al principio puede salirme una queja pero termino dándole gracias a Dios por esa provisión. Su Palabra viene a mi memoria y recuerdo mi confianza en ese Dios que cuida de mi, nos es necesario hacer conciencia de eso.

Tenemos un ejemplo especial en el Apóstol Pablo. En su historia podemos conocerle un poco, él una vez dijo que sabía vivir en escasez y en abundancia, en otras palabras Pablo sabía adecuarse a su situación momentánea. Lejos de estar insatisfecho se sentía contento y provisto de lo que necesitaba en ese momento. Nunca se sintió insatisfecho de lo que hacía. Su fe en Dios le hacía depender de Él 100%.

Un sentimiento de insatisfacción, de descontento puede generar otros sentimientos que nos pueden llevar a pecar haciendo malas cosas, el orgullo, la envidia, el egoísmo, los grandes deseos de superación, pueden generarnos insatisfacción por desear lo que otras tienen o querer mas o mejor de lo que tengo, puede pasar que al sentirte así no aceptes el plan de Dios para tu vida, llegando tal vez a la desobediencia y a desviarte.

Lo bueno que podemos hacer como hijas de Dios es lo siguiente:

* Oremos al Señor por todas nuestras ansiedades, peticiones, anhelos, deseos!

* Hagamos el ejercicio de apartarnos-eliminar la queja!

* Encomendemos TODOS nuestros caminos al Señor, no una parte!

* En Cristo hay plenitud de gozo, disfrutemos eso y estemos contentas y tranquilas con su provisión!

* Estar confiadas de que lo que tenemos y lo que somos es lo que Dios a planificado para nosotras!

*Espera en Dios!

Para meditar:

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 
Filipenses 4:6

Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzar; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. 
Isaías 40:31

Cuando te llamé, me respondiste; me infundiste ánimo y renovaste mis fuerzas.
Salmos 138:3

En Cristo,

Yissell