¿Qué es la amargura?

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Según algunos diccionarios la amargura “Es un sentimiento prolongado de frustración o resentimiento.” “Resentimiento o enojo que persiste.” “Disgusto o tristeza, especialmente por no haber podido satisfacer una necesidad o un deseo.”

Según algunas fuentes, en el hebreo es, “pilkria”, que significa; punzante, atravesar, perforar, amargo.

Por la Biblia nos damos cuenta, aparte de estas definiciones, que la amargura es un pecado y como todos los demás se debe evitar. Es un sentimiento maligno muy dañino que nace en lo más profundo de nuestros corazones. El Apóstol Pablo aconseja en una de sus cartas lo siguiente:

“Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.” Efesios 4:31 

También en la carta a los Hebreos Capítulo 12:15 leemos, "Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados."

Podemos entender que la amargura es contagiosa y venenosa, pueda enredar y arrastrar hasta el fin muchas vidas.

Una persona con amargura, expide veneno, perfora y atraviesa a otros con sus palabras y sus actuaciones y deja un sabor amargo en su ambiente.

Las razones por las que una persona tenga amargura pueden ser muchas; puede brotar del corazón automáticamente como resultado de una ofensa, un mal trato, un hecho difícil, vergonzoso o injusto, o envidia.
Otras causas pudieran ser situaciones con esposos egoístas y machistas, jefes que insultan y maltratan con palabras, o compañeros de trabajos aplastantes y demasiados competentes, temas en nuestras familias de origen que aún no han sido resueltos y nos persiguen, Etc.

La persona amargada se conoce por su forma de hablar, de comportarse, en la forma que trata a los demás. El hogar de la persona amarga se torna obscuro y frío. También puede perder muchas amistades.

Como podemos ver, la persona amargada no es feliz. Le hace falta perdonar, esto es el principal cultivo de la amargura.

Un corazón que no esté dispuesto a perdonar, ni siquiera hacer el intento, lo convierte en tierra fértil para que la amargura eche allí sus raíces. Es una persona que se siente herida e impotente ante su situación. Es una persona que necesita los frutos del Espíritu en su vida.

¿Qué hacer?

Para lograr la sanidad o evitar la amargura, es necesario que Jesús habite en tu corazón. La Biblia dice: "El sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas"  Salmos 147: 3

Esos malos sentimientos persistentes y duraderos que poco a poco van acabando con tu vida, Jesucristo te hará libre de ellos y los cambiará por amor, piedad y perdón, te hará ver y vivir la vida diferente!

El te dará un corazón nuevo, “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.” Ezequiel 36:26. Esa es la especialidad de nuestro Redentor Jesucristo!

Algo que puede ayudarte es hablar, por ejemplo si tu esposo te ha hecho sentir mal, manifiéstale tu dolor, dile en que te ofendió. Eso es liberador. No lo hagas en voz alta gritándole o peleando... Toma el control de esas emociones y habla con calma.

Con tu jefe, manifiéstale que te está maltratando con respeto y mansedumbre! Trata de resolver de una buena manera tus inconvenientes y perdona.

La historia con tu familia de origen, el tema que debes tratar, habla de ello, busca a quien de hirió, ofendió o maltrató y perdónale, la reconciliación es liberadora... produce perdón, paz y sanidad al cuerpo, corazón, mente y alma!

En primera instancia, aparta un tiempo intimo con Jesús y llora! ¡Háblale sobre tu amargura! Él te escuchará, te perdonará y te dará paz.

En Cristo,

Yissell