Dulce hogar! Proverbios 31:10-29

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"El corazón de su marido está en ella confiado, 
y no carecerá de ganancias"
Proverbios 31:10-29

Este relato nos dice cómo una mujer ha contribuido para que su familia se convierta en un dulce hogar, y me encanta como la describe: 

Dice que su estima sobrepasa a las de las piedras preciosas, le es de bien todos los días de su vida a su marido y él confía en ella. 

Es una mujer que trabaja en su casa y con sacrificio provee a su familia de pan, abrigo… Ella además se levanta antes que salga el sol y prepara alimento y lo sirve en la mesa!

Es una mujer con fortaleza, valiente, atenta y fiel administradora de los bienes que ella administra pero que son de su familia. Su capacidad de prevenir tiempos de escasez la aplica para guardar pequeñas provisiones, ella ahorrar y por eso puede bendecir y proveer a cualquiera que toque su puerta.Siempre tiene para compartir con quien tenga necesidad. 

Ella es una mujer que también prepara su casa para el mal tiempo y no teme lo que pueda venir. 

Me doy cuenta también, que Dios habita en su corazón, por eso ella actúa y habla con sabiduría.

Otra de las virtudes de esta mujer,  es la prudencia! Cuan grata es una mujer prudente! Es mucho lo que podemos lograr siendo así. 

Proverbios 24:3 dice "Con sabiduría se edificará la casa, y con prudencia se afirmará." 

La mujer que nos describe el libro de Proverbios en este capítulo, es una mujer que sin duda esta enamorada de su familia y ese amor traspasa las paredes de su hogar... sale afuera. 

Su esposo, hijos y todo el que la conoce y ha visitado su casa la alaba!

Tal vez dirás, "es la mujer perfecta", pero no lo es… De esto viene su grandeza, de que es una mujer imperfecta que ha logrado un dulce hogar. 

Dios  nos creó a todas con cualidades y virtudes para favorecer a otras... para bendecir a los demás! Yo los llamaría "dones", estos pueden ser muy útiles si tan solo abrimos nuestro corazón a Dios, y nos hacemos sensibles a las necesidades de nuestras familias y de aquellos que nos rodean!

¡Ama a tu familia, ora a Dios para que ella sea una prioridad para ti, te aseguro que verás muchas bendiciones de Dios, entre ellas, un hogar dulce, lleno de amor. 

No te olvides de modelar la bondad de Cristo con tu vida con tus hechos!

En Cristo,
Yissell