La edad de 4 años de nuestros hijos! -A disfrutarla!-

Debo reconocer que en estos momentos me encuentro en pleno disfrute de la maternidad, rol que trato de desempeñar adecuadamente y por supuesto con la ayuda innegociable y fiel de mi esposo Jehiel.

Mi hija mayor casi termina sus 4 años, como suelo decir,  bien vividos! Y en este tiempo he notado el crecimiento de mi hija de forma especial y diferente; me ha servido totalmente para observar mi rol y evaluarlo, y darme cuenta que su desarrollo es inminente… ya no es la “bebe” de años atrás. Y aunque siempre somos modelos de los hijos, acepto que tal vez no fui uno muy adecuado y muchas veces fui descuidada. Admito que en mi autoevaluación mi conclusión fue “debo cambiar”.

De repente, un día me vi a misma y pensé… mi hija de 4 años ha crecido, me mira, me observa, su mirada me habla! Me escucha aunque a veces piense que no! Es consciente de mi… de mi rol, de que soy su madre! Me hace preguntas lógicas y muchas veces ella tiene las respuestas.

Los padres nos damos cuenta cuando nuestros hijos crecen físicamente, pero muchas veces actuamos como si siempre fueran a quedarse siendo niños en su interior. Pensamos que ellos no “verán algunas cosas” o “no se darán cuenta de algo”, mucho menos qué pensarán o cómo actuarán a consecuencia de…

Te puedo decir que sí, nuestros hijos nos observan en todo el sentido de la palabra! Y por si fuera poco, prepárate para ser enseñado por esas personas que trajiste al mundo.

Por eso creemos que sus necesidades son las mismas que cuando nacieron… alimento y juguetes? Si, esto es importante para su sano desarrollo. A continuación te muestro algo mas:

1. Un niño de 4 años, empieza a disfrutar plenamente de ser sociable, hace amigos, es capaz de elegir a un mejor amigo y también de ser elegido como tal. Comparte con sus pares de forma dinámica y enérgica. En esta etapa un niño de 4 años, necesita que sus padres les permitan socializar, que sea guiado e instruido por ellos para hacer amigos de forma correcta y a comportarse adecuadamente. Fue sorprendente para nosotros como padres, ver a nuestra hija en el ambiente escolar con amigos, incluso con una “mejor amiga” andando juntas y conversando. Nos sentidos felices pues ya habíamos tratado con ella sobre cómo se debe “jugar” con otros.

2. El sentir seguridad de que saben hacer algo, es otra cualidad que se manifiesta a esta edad. Mi hija me pide hacer cosas que tienen que ver con ella misma. Al principio me resistía, pero tuve que dejarla, pues es inminente su crecimiento y su capacidad de hacer las cosas por sí sola irá en aumento. 

Además ella necesita esa seguridad que da el haber aprendido a hacer algo. Un niño de 4 años necesita que sus padres les dejen cepillar sus dientes, lavarse las manos, ponerse la mayoría de sus prendas de vestir y zapatos, recoger juguetes, hacer su cama, prender y apagar luces y abanicos.

3. Entendí que mi hija de 4 años, tiene emociones y que aun no las estabiliza. Por lo que necesita de nosotros una comprensión especial. He notado que ella, dependiendo de la situación se “identifica” y se “acerca” a uno de nosotros en específico. No quiere decir que luego la voy a rechazar. Necesito entender y asimilar como madre que es parte de su desarrollo hacerlo de esa manera y debo comprenderla.            

4. Su capacidad para actuar y pensar aun está limitada. Al principio dije que a veces creemos que serán bebes siempre. Pero también hay padres que les exigen tanta madurez a sus hijos pequeños que me sorprende!

5. En el año número 4 de mi hija, he aprendido a hacer un mejor “modelo a seguir” a su vez esto me ha ayudado hacer una mejor persona. Ante las preguntas y las inquietudes de ella, hemos tratado de responder siempre con la verdad, con sinceridad, aunque muchas veces no es de su agrado. Esto ella aunque ahora no lo entienda, lo necesita.

6. Hemos entendido que manejarnos con la verdad, con lo bueno, lo adecuado, lo correcto, es lo que ella necesita aprender. Al conocer y “observar a mi hija” puedo ayudarla y acompañarla en este proceso de crecimiento y de conocimiento.

7. Hace un tiempo hemos cambiado también nuestra oración por ella, pedimos a Dios que nos ayude a amarla con sus defectos desde ya, pedimos a Dios que preserve su mente sana, equilibrada y sentido común. Oramos al Señor para que no sea “dañada” por nadie ni nada, ni siquiera por nosotros mismos. Pedimos a Dios por su salud emocional y sus sentimientos.

Si tienes algún hijo/a de 4 años, te invito a reflexionar en como estas criando, que te evalúes y te critiques, sé que esto no es fácil… no te imaginas lo que puedes descubrir de ti misma como madre!

Asimismo ora a Dios por cada etapa de tu hijo/a, por lo que entiendas que necesitas mas sabiduría para lidiar con él/ella.


Yissell
(En la foto mi hija Laura Isabel)