Peleas entre hermanos. Un aprendizaje necesario!

Es difícil como madres no intervenir entre esas peleas y desacuerdos que se dan entre nuestros hijos; expertos recomiendan entre otras cosas, observar a la distancia y dejarlos que ellos mismo resuelvan... estando pendientes de que la situación no se salga de control.

Para un buen desenvolvimiento en muchos aspectos de sus vidas estas peleas son necesarias.

Este artículo lo comparto tomado de una revista sobre crianza que sigo en mis redes sociales, porque entiendo que como madres debemos estar informadas. 


Yissell

Te suenan estas frases:

-"No pueden estar el uno sin el otro, pero luego están todo el día peleando…"
- "A veces me pregunto si se quieren o no…"
- "¿Se acabará esto alguna vez?".

A veces solo nos fijamos en lo negativo y no nos percatamos de que la convivencia entre hermanos, además de hacernos perder la paciencia en ocasiones, son un factor importante de enriquecimiento y madurez para los hijos.

La relación entre hermanos es un lugar de aprendizaje privilegiado.

En la convivencia fraterna ellos aprenden a:

* Solucionar conflictos y desacuerdos.

* Compartir las cosas y, lo que es más importante, la atención de los
padres.

* Los niños aprenden con los hermanos que no son “el centro del universo“, aprenden a querer y dejarse querer sin tendencia a la posesión.

* Conocerse a sí mismos, sus talentos, aptitudes y límites.

* Aprenden a conocer su personalidad y su manera de reaccionar en determinadas circunstancias.

* Construir relaciones con los otros.

* Aprenden a respetar el turno, a comprender el punto de vista de la  otra persona, a calibrar el efecto de las palabras y a medir sus fuerzas y la de los otros… Se entrenan sin saberlo para cuando, en un entorno social más amplio, necesiten utilizar esas mismas habilidades.

* Hacer concesiones, negociar y controlar su agresividad. Que a veces “lleguen a las manos” no significa que este comportamiento siempre vaya a ser así en el futuro sino que, como consecuencia de esas mismas confrontaciones, irán aprendiendo nuevos mecanismos para controlar su impulsividad.

Fuente: Kidstalk Mag.