Cultivando un jardín de amor!


Llevarnos bien con nuestros hijos es muy importante. Más allá de querer ser padres que disciplinen a sus hijos, es recomendable que mantengamos una buena relación con ellos.

Como familia el amor, es nuestra mayor bendición. Nuestra familia es un jardín en donde se producen y crecen frutos de amor, si este es cultivado y cuidado con esmero. 

Los hijos son un regalo del Señor; son una recompensa de su parte.
Salmos 127:3 (NTV)

Es en el diario vivir donde se crean los lazos familiares, alimentados por esa relación saludable entre padres e hijos y la unidad.

Esto debe basarse en el cariño, el respeto, el apoyo en todo momento, en especial en situaciones difíciles de dolor y sufrimiento, el mostrarse interesados unos por los otros, el querer estar justos, la valoración de cada uno como persona, el estar ahí cuando te necesiten, Etc.

Hijos comprendidos.-

Para nuestros hijos, es importante que ellos se sapan amados, queridos, apreciados. Para ellos es vital sentirse parte del corazón de papá y mamá, y sobre todo sentirse entendidos y comprendidos.

Que conozcan también que sus padres saben sus procesos, sus necesidades y anhelos, pues también ellos pasaron por sus edades y fueron hijos.

El que los padres aceptemos a nuestros hijos tal cual son forma parte de nuestro deber y esto ayudará en su autoestima y buena relación con los demás. Es bueno que recordemos que así como somos imperfectos, lo son nuestros hijos también, y ellos son diferentes uno al otro.

La convivencia.-

Para todos es importante que la convivencia sea buena y agradable. Nadie quiere vivir en una casa en donde todos se lleven mal, que no haya comunicación y solo los padres tengan los derechos y los privilegios.

Que nos llevemos bien con nuestros hijos dentro de las 4 paredes de nuestra casa agrada a Dios y nos convierte en una familia saludable.

¿Qué debemos tomar en cuenta si queremos cultivar un jardín de amor y así tener una buena relación con nuestros hijos?

- Tener cuidado con las exigencias

- Evitar las comparaciones y el favoritismo (Ver Génesis 25:27,28 / 
27:1-18  y  37:3,4) 

- Evitar la rigidez y las dictaduras (Ver Colosenses 3:21)

- No ser pesimistas

- No ser siempre negativos

- Evitar las enemistades

- No provocar la ira de ellos (Ver Efesios 6:4)

Implementa las siguientes prácticas en tu casa, con tus hijos:

* En cualquier momento diles que los amas

* Dale tiempo indefinido solo a ellos

* Pregúntales como les va

* Sal y comparte a solas con cada uno de ellos

* Háblales de tu empleo/trabajo/negocio y diles cómo te ganas la vida.

* Celebra, siempre que puedas todo lo que tenga que ver con tus hijos

* Predica con tu ejemplo

* Pide perdón

* Sonríeles y abrázalos

* Habla con tus hijos

* Complácelos

* El padre que disciplina también ama.

Cada una de estas acciones son beneficiosas, alimentan y fortalecen nuestros lazos familiares y nos permiten tener una relación con nuestros hijos, sin importar sus edades.

Estas acciones no son de padres permisivos, son acciones de padres que desean cultivar un jardín de amor.

Pidamos a Dios que nuestro compromiso de bienestar siempre sea primero con nuestros hijos, y que tener una relación de cuidado y amor sea nuestra prioridad.

En Cristo,

Yicell